Las atribuciones del SII han aumentado considerablemente en el último tiempo, siendo esta una tendencia que no se va a frenar, sino que se intensificará con el objetivo de prevenir la elusión y evasión tributaria. Ante este escenario, el rol del contador dejó de ser una tarea mecánica concentrada en la declaración de impuestos para convertirse en un verdadero asesor tributario y contable de sus clientes.
“Tener la habilidad de solucionar un problema es bueno, anticiparse y evitar que ocurra es mucho mejor”